San Nicolás de María-Sede de Gobierno Papal-La Santa y Nueva Argentina, 14 de junio de 2011
Hermanos muy queridos:
Quiero hoy comentarles algunas consideraciones sobre la profecía, aquel Don que san Pablo recomienda que le pidamos a Dios, porque es para la edificación de la Comunidad.
¿Lo sabían o recuerdan los creyentes o que dicen creer? Recomendación olvidada y fuera de uso, si las hay en estos tiempos de angustia. Una mentalidad mayoritaria, neopagana e inmanente, considera y trata a la profecía como una simple forma de adivinación, y por lo tanto dice: profecía que no se cumple, es falsa.
Como siempre ocurrió en la historia, también así maltratan, persiguen y matan a los profetas y profetizas. Esa falsa y errónea concepción pretende negar una realidad incontrastable: la profecía es la forma común que Dios tiene para comunicarse con todos sus hijos para darles-mostrarles Sus Bienes.
Por ejemplo, toda la sagrada Escritura, la Biblia completa, es fruto de la riesgosa profecía ejercida con valentía por muchísimos varones y mujeres de Dios, incluido Jesús mismo por supuesto, y que contaron en general con la oposición cerrada del oficialismo religioso de su tiempo.
En verdad les digo que las profecías sirven no para saber lo que “va a pasar” sino para saber lo que puede pasar; por eso Dios Padre nos conduce por medio de las mismas, primero para darnos a conocer Sus Designios y Disposiciones para ordenar la vida en común de Su Familia-Su Casa, luego para advertirnos a Sus hijos libres de las consecuencias de no seguir sus recomendaciones amorosas, también para corregirnos. Para esto, a veces se anuncian cosas para que no ocurran _si sus hijos así lo decidimos_ otras que van a ocurrir, y otras más para que nos salvemos o apartemos de grandes errores que estamos cometiendo o por cometer.
Pero por encima de todo, para mostrarnos y hacernos ver todo aquello que los humanos, a causa del pecado original, nos es invisible porque perdimos la capacidad de percibirlo o de darnos cuenta.
Claro, siempre nos sorprende, nos descoloca y ofende nuestra soberbia ignorancia, despierta la reacción odiosa de nuestra carne pretensiosa y autosuficiente, y caída por su unión constitutiva con Satán.
Dijimos el Don de profecía que edifica la Comunidad, por eso los Apóstoles de los últimos tiempos, profetizamos en esta agonía universal que vive la humanidad, corriendo la misma suerte de todos los profetas. En esta situación desastrosa que muchos en esta humanidad aprecian, la más de las veces la perciben oscuramente a causa de concepciones e ideologías tan erróneas como insuficientes para comprender, y en especial, por simple ignorancia, se impone el pesimismo existencial.
Este pesimismo encarnado reacciona ciegamente y con furia ante la exposición de Nuestra Esperanza; es que sólo nosotros parece que vemos la Luz en este horizonte oscuro cargado de una gran tormenta diabólica.
Nos rechazan, nos vituperan, nos ridiculizan y hasta están dispuestos a matarnos por ser “optimistas”, por traerles La Única Solución de todos los problemas. ¡No tienen otra razón o motivo!
Pero llegó la hora que TODOS los profetas, no sólo los Apóstoles, se jueguen y hablen-profesen en el nombre del mismo Dios que amamos, haciéndolo intervenir a Él en todos los asuntos humanos: políticos, sociales, económicos, culturales y religiosos, uniéndose a aquellos con verdadera vocación política de servicio que así lo quieran y decidan, vengan de donde vengan.
¡Nacerá así el Concilio-Cenáculo Nacional! Para la instauración del Reino de Cristo Joaquín en esta Patria.
Son muchos nuestros anuncios proféticos y con respecto a cómo se realizan o se hacen reales, sintetizando los Mensajes que recibimos desde hace 10 años, que muchos son reiterativos, aclaro, les quiero contar o recordar que… Anunciamos desde diciembre de 2000, la impotencia extrema de la humanidad en todos los órdenes: políticos, económicos, sociales, culturales y religiosos.
¿Qué quiere decir impotencia? Fracaso. Que todo lo que hacen los hombres hoy, en especial los llamados “poderosos”, es camino a la extinción de la especie humana y de la naturaleza creada. Para ver los síntomas y signos bastan las noticias en los medios todos los días ¡Está bien a la vista!
Anunciamos la caída del Vaticano _entendida como la cúpula clerical_ y por ejemplo, hace un tiempo que el único sacerdote exorcista en el Vaticano, el padre Gabriele Amorth viene denunciando las sectas satánicas en dicha cúpula clerical, de cardenales concretamente. Si a esto le agregamos el problema de la pederastia de sacerdotes en todo el mundo (posterior a nuestros anuncios) y un sinnúmero de consecuencias, ¡ahí tienen la caída!, ¿qué más? Se está cumpliendo y continuará hasta la destrucción de la ciudad de Roma. Aclaro que el actual sucesor de Pedro: Benedicto XVI es fiel a Jesús, pero está rodeado por dichas sectas e impedido de actuar en varias de sus funciones-deberes por eso mismo. Esto es parte esencial de esta caída, la anulación del pontificado de mis sucesores.
Anunciamos la caída de todas las instituciones y está claro que es así porque desde el 2007-2008, asistimos a una crisis política o de poder mundial que no logran resolver ni dominar porque; o no pueden decidir o deciden cada vez peor, caso Libia actualmente. Por ejemplo, lo que le pasó al presidente Barack Obama a raíz de que el congreso estadunidense no le aprobaba el presupuesto para este año; o la impotencia del gobierno japonés para conducir la convivencia de los suyos a causa de los terremotos continuos, la fuga radiactiva, la gran paralización de su aparato productivo y comercial, etc. Los hechos más significativos, inesperados e inexplicables para el mundo: recientes en medio oriente y norte de África, y que todavía continúan, como las rebeliones en Siria y otros países árabes, en Grecia y en España, impulsadas y sostenidas por jóvenes. Ahora se agregan las peligrosas inundaciones en más de 15 provincias de China, y además de la cantidad de muertos día a día; también las rebeliones populares.
Podríamos seguir con los aparatos obsoletos-estructuras de pecado, lentos, sumidos en contradicciones internas, pesados en decidir-actuar, como la Unión Europea, las Naciones Unidas, la OTAN, etc., etc.
Anunciamos la caída y muerte de la llamada economía globalizada y hoy vemos las consecuencias: inéditos rescates financieros en los supuestos países ricos y desarrollados del norte del planeta, masiva desocupación y quintuplicación del costo de los alimentos llegando a un nivel de record histórico, por lo tanto el hambre y la caída del bienestar en toda Europa, con las correspondientes movilizaciones en todo el continente y en Inglaterra; incluso la huelga continental de hace unos meses.
Por lo tanto, otro anuncio nuestro: la movilización popular o de los pueblos ininterrumpida marchando en dirección oriente-occidente, caída de gobiernos a causa de estas.
El hundimiento de las Islas Británicas, ¡se está cumpliendo! No se trata sólo del quiebre de la placa tectónica donde se apoya su territorio que ocurrió y se verificará pronto, sino también del quiebre de sus fuertes, hasta ahora, instituciones que obligó a algo inédito: conservadores y laboristas no pudieron ponerse de acuerdo y prevalecer uno sobre otro para formar la actual administración de David Cámeron.
Entonces hay un reino dividido que se hunde en los reclamos de su pueblo que no pueden satisfacer, la gran expulsión de empleados públicos, los ajustes en su alto nivel de vida, huelgas continuas, etc. ¿No es suficiente? Si no se convierten-cambian habrá más azotes, hasta que no les quede otra. Lo dicho sobre los ingleses es para todos los países y pueblos, por supuesto.
Las profecías, por ejemplo, las de la Virgen María en Fátima (1917), que anunció entre otras cosas el comunismo en Rusia y la segunda guerra mundial, se seguirán cumpliendo como está sucediendo y lo pueden ver todos los prudentes. Sumado todo esto a las reacciones de la naturaleza creada que acompañan por Decisión-Voluntad de Dios, como el cambio del ángulo de giro del planeta tierra.
Nuestra tarea, de todas formas es suscitar la Fe que no es reemplazada por las evidencias visuales; es más, demasiadas veces matan la Fe. ¿Acaso ahora hay más Fe después que se cumpliera lo del comunismo y la segunda guerra mundial?, ¿o hay hoy más Fe que hace dos mil años cuando Nació, Vivió entre nosotros y murió injustamente en la Cruz Nuestro Señor para Resucitar? La respuesta es obvia.
Por último, como está escrito, la única señal que tendremos y tenemos es la Segunda Venida de Jesús con un nuevo nombre: Joaquín, la señal de Jonás. Su nacimiento físico sucederá pronto, pero ya está aquí visible en María Liliana, mi esposa, y en los demás Apóstoles de los últimos tiempos.
Su Colegio Apostólico… ¡Somos Jesús, el Rey visible!
Pedro Segundo Gabriel-El Papado de Jesús
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