ESCUDO PAPAL

ESCUDO PAPAL
El Papado Gobernante encabeza el Colegio de los Apóstoles de los últimos tiempos que asumen unidos, SER el Señor y Maestro Jesucristo, servidores a la única Iglesia que Él mismo fundó, su conducción: el Imperio del Sagrado Corazón de Cristo Rey.

Compartir

miércoles, 14 de diciembre de 2011

* Los enemigos que impiden la unión armónica de espíritu, alma y cuerpo

Carta Fe Política Apostólica ¡Muerte y Resurrección!
MANUAL PRÁCTICO DE CONDUCCIÓN SUPERIOR
Para todos los hombres en esta agonía universal
22º entrega

Vamos ahora a buscar a los enemigos del hombre estén donde estén, para conocerlos y amarlos, porque el Amor es su derrota y aniquilamiento.
¿Acaso no se refiere a esto el Maestro, cuando nos pide: …amen a sus enemigos…? (Mateo 5, 44).
Por el pecado original-originante, entró-entra en el mundo: el hombre y la Creación, el pecado junto con la muerte; ambos problemas constituyen la impotencia humana como hemos visto.
Es necesario ahora, de nuevo afrontar primero el pecado, después hemos de desafiar a la muerte.
Seguimos sin entender y por eso no Nos cansaremos en insistir: lo que contamina al hombre, las malas intenciones… salen del corazón(Cfr. Mateo 15, 19-20), es decir, no es lo exterior lo que hace impuro al hombre, sino la presencia de espíritus corruptos en su interior.
Es tal la “fuerza” del apego a lo visual-material-carnal del hombre caído, que continuamente cae en invertir esta simple y contundente verdad; mirando sin ver los problemas fuera de él mismo y creyendo-pensando que es lo exterior y lo material lo que contamina.
Como enseña san Pablo, se trata entonces de dar muerte a las bajas acciones en lo interior, en el corazón, compartiendo Su Pasión (Cfr. Romanos 8); por lo tanto, todo conduce a…, y es muerte y Resurrección, como veremos. Reconciliación es volver a unir espíritu, alma y cuerpo.
Basta la confesión de Fe en Dios asumiendo la propia responsabilidad por los actos libres cometidos. La creatura, reconociendo su pecado y ser pecador, recibe el don de la verdad y el don de la certeza del Perdón.
El demonio ha sido soltado para apresurar los tiempos, aunque lentamente.
La carne y la sangre caída ha llegado al paroxismo refugiándose en lo absurdo; y la causa de ese modo de existir neurótico, obsesivo hoy tan habitual, anida en aquellos que acusan una deficiencia: ignoran o tienen una relación con Dios perturbada, trastornada.
La carne y la sangre caída aduciendo muy diversos y numerosos motivos, siempre presenta bloqueos en su terquedad sin sentido para oponerse al Espíritu y a la Resurrección; no quiere ‹nacer de nuevo›.
En estos tiempos especiales, en la gran tribulación o angustia, Satán se esconde detrás de Gog y Magog. Precisamente estas bestias espirituales se manifiestan cuando la carne y la sangre caída está o es sobre exigida, cuando su impotencia se hace evidente, y la muy tonta insiste en solucionar ella misma los problemas, cuando las tensiones la estimulan.
En esas condiciones, si nos distraemos y no estamos atentos y vigilantes, la carne y la sangre caída se transforman en Gog y Magog. Entonces, detrás de estas dos torpes actúa disfrazado Satanás, utilizando con sutileza incluso las buenas intenciones de las personas.
Nos relata el Libro del Apocalipsis lo siguiente: (Cap. 16, 13): ‹Después vi que salían de la boca del dragón, de la bestia y del falso profeta tres espíritus impuros semejantes a ranas.›
Con y en Jesús revelamos que el dragón es Satanás, la bestia es quién ejerce el poderío del dragón en la tierra. Bestia de dos cabezas que somete a los pueblos con el gran engaño político-religioso.
El falso profeta es la voluntad humana auto endiosada que está al servicio de la bestia.
Los tres espíritus impuros son Gog: en la carne fuera de quicio, Magog: en la sangre exacerbada,[1] y un tercero más fuerte que es un engendro de ambos: el mal espíritu de Judas, la traición.[2]
Como ya dimos a conocer, en estos tiempos finales, este mal espíritu combinado: las tres ranas, mueve al error humano de rechazar todo lo que sea de Dios, a cambio de nada. Sin depender de la tentación exterior, igual esta humanidad caída ahora opta por rebelarse porque es suicida, como Judas.
Si bien la rebeldía estuvo ya en el principio cuando Adán y Eva fueron seducidos y engañados: ser ellos mismos dioses; como por “cuenta propia” como se dice contemporáneamente, hoy la traición es rebeldía pura, traspasa los mandatos de Amor de Dios porque sí.
Estas son las tentaciones con las que son probados hoy las ovejas del rebaño, y apuntan a partir de cualquier situación o con cualquier excusa a Nos, la cabeza de la Iglesia de Jesús.
Es que siempre la carne y la sangre caída en Gog y Magog, estarán atentos y dispuestos a todo en cualquiera para entorpecer el Plan de Dios y manchar a los servidores.
La voluntad humana en los momentos de tensión, se opone y se entromete obstruyendo el Poder de Dios-el Amor en la misma persona.
Porque son esos dos monstruos de Gog y Magog los que tienen la tarea, que el maligno les encomendó: formar cadetes del demonio. Para alejar a los que de a poco encuentran el Camino, la Verdad y la Vida, ya que no pueden atacar al que está perdido porque, justamente, ya está perdido o así parece.
Esta es la hora en que Gog y Magog están juntando sus aliados en lo oscuro de la noche del alma. Atacan sin piedad y con odio profundo hacia el Amor y la unidad de los amigos del Señor.
Los aliados de estas deformaciones o monstruos lo son, o porque así lo quieren o porque así lo sienten. Puede que no sean conscientes, pero los únicos que verdaderamente reclutan son estas dos bestias, apuntando sus acciones y dichos siempre a la cabeza: Pedro, la roca y sus compañeros, los Apóstoles de los últimos: la Iglesia de Jesús.
Pero Gog y Magog no son ángeles caídos; su torpeza es mayor, no hay sutilezas en ellos, y por eso es más fácil identificarlos de inmediato si estamos atentos. Todo lo que hacen es imitar a su padre: el anti-Cristo, y en ello son toscos, ridículos y obscenos; sin embargo, insistimos, la sutileza y el engaño refinado lo aporta, escondido en estos, el mismísimo Diablo. ¡No lo olvidemos!
Describiremos a continuación qué son y cómo trabajan los demás enemigos del hombre en la carne y la sangre caída.


[1] Ezequiel Cap. 38-39-Apocalipsis 20, 8-9. Gog, antiguo rey de Magog, símbolo del imperio y poder humano contra Dios
[2] ‹La Revelación Suprema de Todo Bien› – Nº 53

0 comentarios:

Text

Blogger templates

About me

Blogger templates

Blogger news

Barra de video

Loading...

Popular

Buscar

Cargando...