Carta Fe Política Apostólica ¡Muerte y Resurrección!
MANUAL PRÁCTICO DE CONDUCCIÓN SUPERIOR
Para todos los hombres en esta agonía universal
46º - Última entrega
Como hemos tratado de exponer, es decisivo el movimiento del corazón porque en el interior, en el corazón-espíritu del hombre, se encuentra la Fuerza y el Poder del Amor junto a la Sabiduría capaz de realizar o hacer real la Concretitud del Amor: nuestros sueños, deseos y anhelos más caros; y no el simple pensar-hacer visible de la voluntad humana.
Como hemos tratado de exponer, es decisivo el movimiento del corazón porque en el interior, en el corazón-espíritu del hombre, se encuentra la Fuerza y el Poder del Amor junto a la Sabiduría capaz de realizar o hacer real la Concretitud del Amor: nuestros sueños, deseos y anhelos más caros; y no el simple pensar-hacer visible de la voluntad humana.
Importa entonces el verdadero ser del hombre, Dios-sí mismo que, en la armonía de su unidad de espíritu-alma-cuerpo, puede hacer-realizar las grandes obras que piensa o ha pensado preparando el alma para ejecutarlas viviendo en común, unido y asociado solidariamente a sus hermanos.
El presente Manual Práctico de Conducción Superior _junto con nuestra disposición para servirlos_ lo ponemos en manos del pueblo porque es nuestra ardorosa convicción que sólo el pueblo salvará al pueblo, los pobres a los pobres, los humildes a los humildes.
¡Todos son nuestro amado Rey Cristo Jesús Joaquín!
Antes que los formidables trabajos y maravillosas acciones que nos esperan y ya vislumbramos en el horizonte, o mejor dicho, la base de los mismos, se cultivan y potencian en los pechos que se inflaman con la Esperanza: ¡Joaquín! La Segunda Venida de Jesús en un Niño Divino con otro Nombre.
Por eso, la muerte-Resurrección-el Paraíso, las Escuelas de la Vida, las Nuevas Costumbres que reconstruyen al hombre y su familia, las Comunidades de la Nación en la Comunidad Organizada del Amor comienzan para los humildes cuando deciden que sus hogares y sus familias sean Casitas de María dónde acogen y esperan al Mesías; así como están y son en la Verdad que se une al Amor.
Casitas de María reproducción-replica de la Casita de María en la Sede de Gobierno Papal y centro sagrado de mando y orden Imperial que se encuentra en la ciudad de San Nicolás de María, donde ahora vive la Sagrada Familia con Joaquín presente en María Liliana y Pedro Segundo, sus padres carnales.
¡Que cientos, miles de Casitas de María florezcan en el jardín del territorio de la Nación Argentina!, expresando y mostrando como María Guerrera de carne y hueso está y marcha en primer lugar. Es Nuestra Señora de la Justicia, la Verdad y el Amor en millones de mujeres-María. ¡Las Amas de Casa del Hogar de Dios Padre que encabezan las pacientes muchedumbres con hambre y sed de justicia!
De esta forma, todos juntos y unidos vivimos ya el Golpe Final del Amor, soportaremos la noche de los tres días-la caída de los poderes de este mundo: las dos bestias, la del mar y la de la tierra, para renacer-despertar en el Nuevo Amanecer del Reino de Cristo en la tierra.
Por todo esto, en verdad podemos vivir en estos tiempos difíciles, en esta gran tribulación, de nuevo lo aseverado por Jesús: ‹Dichosos en cambio los ojos de ustedes porque ven y sus oídos porque oyen. Les aseguro que muchos profetas y justos ansiaron ver los que ustedes ven, y no lo vieron, y escuchar lo que ustedes escuchan, y no lo escucharon› (Mateo 13, 16-18; Lucas 10, 23s).
Porque aquel hecho lejano, que se sobrepone al presente, es la Venida del Hijo de Dios destinada a guiarnos, instruirnos y conducirnos, en Joaquín el Papa definitivo, Jesús con otro Nombre.
Así experimentamos la Presencia de la Eternidad en el tiempo de nuestra existencia terrenal por medio del Inmaculado Corazón de María.
No nos hubiésemos atrevido a escribir y suscribir esta Carta Fe Apostólica ni darla a conocer, si nuestra Fe no fuese Joaquín Jesús. Sabemos que Él ya llegó, ¡está aquí!
Somos santos-pecadores, los peores-últimos con Fe encarnada, poca o mucha no importa; pero lo que puede interesarles es que sí creemos en verdad que: ‹El que se aferra a la vida la pierde, el que desprecia la vida en este mundo, la conserva para una vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y dónde Yo estoy estará mi servidor…› (Juan 12, 25-26). Simplemente este es nuestro testimonio; pero es y será acto concreto.
¿Con qué autoridad les decimos todo esto?, ¿cómo avalamos estas propuestas? Simplemente porque aún con mucho miedo pero en brazos de Nuestra Madre, estamos dispuestos a vivir el secreto más guardado en nuestro corazón: entregar la vida por Nuestro Amigo y por todos los pueblos, todos los hijos de Dios.
Ratificamos lo que dimos a conocer y publicamos por primera vez el 23 de mayo de 2009:
¡Morirá Cristo y al tercer día Resucitará! Dispuestos los hombres-Cristo a morir juntos por Amor en Roma para encontrarnos con el Divino Rey y Conductor para que se complete nuestra Unión total, y ser enviados a la tierra nuevamente a continuar luchando en este mundo por todos, pero en especial, por los pobres, despojados y marginados. Porque nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida por ellos.
Nuestra alegría y felicidad es seguirlo al Rey y a Su Madre a donde van, redimir juntos a la Creación y Resucitar para disfrutar del Reino Celestial en la tierra; es más, deleitarnos al poder edificarlo y recrearlo.
Si no deseáramos colorear el Segundo y Tercer Cielo en la tierra, si no viviéramos ni deseáramos en verdad esta muerte y Resurrección, se convertiría en pura vanagloria de suicidas amadores de sí mismos.
María Liliana con Joaquín en Pedro Segundo, el Papa de Jesús
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